Limpie sus joyas en casa con agua tibia y jabón suave y un cepillo muy suave (recomendamos un cepillo de dientes suave y un chorrito de detergente líquido). Séquelas con un paño suave que no deje pelusa.
En cuanto al almacenamiento, ¡el peor enemigo de las joyas son las demás! Mantén tus artículos separados envolviéndolos en papel de seda o tela cuando viajes, o guárdalos en compartimentos separados de un joyero. Esto incluye separar cada pendiente del par.
Quítese los anillos y pulseras antes de realizar cualquier tarea que pueda golpearlos o frotarlos.
Guarda lo mejor para el final. Ponte las joyas después de aplicarte maquillaje, perfume y productos para el cabello.